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Fue una picada, pero no irán presos

October 17, 2015

 

Para el tribunal que juzgó la muerte de Mariana Ellena, hubo competencia automovilística en las calles, pero los conductores no se representaron que podían atropellar a alguien. La familia de la víctima aguardaba una condena por dolo y casará el fallo.

 

 

Otra vez una tragedia en calles o rutas de la provincia de Córdoba terminó enmarcada en los márgenes del homicidio culposo, a pesar de que los responsables del hecho estaban corriendo una “picada” en pleno trazado urbano de la ciudad de Córdoba. 

De este modo culminó el proceso judicial por la muerte de Mariana Ellena, la profesora de Educación Física de 22 años que en septiembre de 2011 fue embestida por uno de los dos Fiat 147 que cruzaron el semáforo en rojo de la esquina de Chacabuco y Corrientes.

Ahora se espera que este fallo y el reciente de “la tragedia de Los Cóndores” lleguen casi al mismo momento al Tribunal Superior de Justicia, que, acaso, unifique un criterio respecto de encuadrar este tipo de muertes como “homicidio por dolo eventual” u “homicidio culposo”.

Los conductores de los vehículos involucrados en la “picada” fatal, Catriel B. (tenía 16 años en ese momento) y Gustavo Gastón Lucca (hoy de 25), fueron declarados ayer responsables de “conducción peligrosa de vehículo automotor en una competencia no autorizada”.

Esto equivale a decir que estaban corriendo una “picada” cuando uno de ellos arrancó a gran velocidad y atropelló a la joven de San Francisco en el momento en que cruzaba por la senda peatonal. 

El responsable de esa maniobra, según el tribunal, es el conductor del Fiat 147 blanco, Catriel B., quien fue declarado responsable de “homicidio culposo agravado”.

Según estas responsabilidades, a quien era menor de edad aquel 2 de septiembre de 2011 le fijará una eventual pena el juez Penal Juvenil respectivo, a quien se le girará la sentencia para que determine qué castigo debe recibir.

En cambio, Lucca fue condenado a dos años y cuatro meses de prisión en suspenso, más la inhabilitación total para conducir motovehículos durante cuatro años y ocho meses. 

Además de retirársele la licencia de conductor por este lapso, el conductor del 147 azul debe cumplir durante su condena con una serie de requisitos: fijar domicilio, no tomar alcohol o drogas, conseguir un trabajo, no cometer nuevos delitos, participar de algún programa educativo de concientización ciudadana y someterse al Patronato del Liberado, entre otros requisitos para mantener la condicionalidad de la pena.

Además, el veredicto unánime firmado por los vocales Jorge Montero, Luis Nassiz (presidente) y María Antonia de la Rúa dispuso el decomiso de los dos vehículos que provocaron la tragedia.


Juicio intenso

El saldo final de este juicio representa otro revés para quienes pretenden que determinados siniestros viales sean penados con el dolo eventual. 

Una vez más –como hace pocos días resultó con “la tragedia de Los Cóndores” y hace años con el Ford Ka de Matías Castro o el Mini Cooper de Franco Morata–, las muertes en siniestros viales se castigan con homicidio culposo y no se encuadran en el dolo eventual.

Un hecho lesivo, en este caso el homicidio, puede ser encuadrado penalmente de dos formas: como doloso o culposo.

En el primer caso, se sostiene el autor quiso matar, tuvo intención de hacerlo. 

La culpa, en cambio, es cuando se provoca el deceso de otra persona por imprudencia, negligencia, impericia, incumplimiento de obligaciones u otros supuestos.

Pero existe otra posibilidad al dolo (directo), la del dolo eventual: cuando el autor se representa que con su accionar puede dar muerte a alguien, pero hace caso omiso a esa representación y sigue adelante en su proceder, sin importarle las eventuales consecuencias.

En una muerte por un siniestro vial, las penas entre un hecho encuadrado dentro el dolo o de la culpa varía significativamente. 

Para el homicidio simple (dolo directo), la condena oscila entre los ocho y los 25 años, mientras que para el homicidio con dolo eventual, se extiende de dos a cinco años de prisión.


Las partes

Como suele suceder con estos hechos en los que el dolo eventual no configura para los jueces, hay quienes terminan diciendo que se trata de un fallo salomónico para dejar conformes a todos.

Pero, en realidad, ayer cada una de las partes manifestó su insatisfacción. 

No obstante, las cuatro partes que intervinieron en este debate oral y público parecen tener algo con qué sentirse conformes.

El fiscal Raúl Gualda, cuyo rol acusador fue poco incisivo, si bien se condenó a Catriel B. por homicidio culposo como solicitó, su teoría de que no había “picada” porque los autos no estaban preparados ni tenían escape libre, fue rebatida de plano. Llegó a pedir la absolución de Lucca, que terminó condenado.

Para el querellante Carlos Palacio Laje, se logró la condena de ambos acusados, si bien Lucca recibió pena condicional y al principal responsable se le adjudicó un hecho culposo y no se sabe si irá a la cárcel.

Los defensores también tuvieron sus claroscuros. Claudio Orosz no consiguió la absolución de su defendido, aunque logró mantenerlo en libertad. 


Graciela Díaz y Ricardo Moreno, abogados de Catriel B., lograron mantenerlo con una figura “benigna” y si bien sigue libre, no se sabe qué resolverá el juez Penal Juvenil.

Todos señalaron que aguardarán los fundamentos de la sentencia, que se conocerán el 30 de octubre, para definir si casan la sentencia o no.


“Semiamargo”

Por el lado de la familia, el “gusto semiamargo” fue la sensación más palpable tras escuchar el veredicto. 

Hugo Ellena, el papá de Mariana, mostró su contrariedad con la decisión del homicidio culposo y dijo que se volvían a San Francisco sin estar conformes.

La madre de la víctima, Isabel, rescató: “La ‘picada’ era cierta. Como mamá, me voy orgullosa de saber que triunfó la verdad. Hay algo que a mí me moviliza, saber que la conciencia de mi hija está intacta. Yo creo que se hizo justicia”.

Al final, Hugo e Isabel reconocieron que estaban satisfechos por haber hecho todo lo posible. 

Ella se acordó de su hija: “A Mariana la tengo acá. El domingo es el Día de la Madre y me siento la mamá más orgullosa del mundo”.

 

Fuente: La Voz 17/10/2015

http://www.lavoz.com.ar/sucesos/fue-una-picada-pero-no-iran-presos#!/

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